Hoy os cuento mi experiencia con las extensiones de pestañas, toda una novedad al menos para mí en el mundo de la cosmética.
Antes de nada os presento a mis pestañas al natural:
Nunca me he quejado de pestañas la verdad, son muy agradecidas y con un par de aplicaciones de máscara de pestañas consigo unos looks muy dramáticos, se espesan y alargan con facilidad por lo que no tengo para nada queja de ellas, pero cuando vi por primera vez a mi peluquera Arantza con ellas, la verdad que me quedé muerta y como no… mis pestañas inquietas quisieron probar este invento.
Antes de nada os cuento unas cuantas dudas que he observado que teníais por redes sociales durante éstos días que os he ido contando que iba a realizarme éste tratamiento.
La pestaña no es como el pelo de la cabeza, que perdemos cien al día aproximadamente pero nace y crece. La pestaña nace, crece y se cae dando paso a una nueva pestaña, es por ello que siempre tenemos unas más cortas que otras y si lo observamos vemos como siempre hay nuevas, es por ello que cuando nos realizamos éste servicio, la pestaña pasadas cuatro o cinco semanas (dependiendo de el crecimiento capilar de cada persona) ya ha regenerado completamente y no por ello tenemos menos pestañas que antes, simplemente es como las extensiones en la cabeza, nos da mucho volumen, si nos las quitamos nos quedamos como estábamos, no es menos cantidad, es nuestra cantidad. Os he leído que os ha costado que volviesen a crecer, crecen con normalidad pero es normal que pase un tiempo hasta que estén de nuevo largas, es un proceso pero no por realizar éste tratamiento o tinte y permanente de pestañas se nos van a caer, al menos no si está realizado en un centro adecuado en el que las esteticistas estén bien formadas, en mi centro utilizan los productos de thuya y siempre están formadas por ésta empresa catalana a la última.
Una vez dicho esto, os voy a explicar el proceso.
Antes de realizar la colocación de extensiones hay que hacer un tinte y permanente de pestañas, ¿por qué? es sencillo, la extensión es más negra y curva que nuestro pelo, al realizar esto levantaremos la pestaña y será de un negro más intenso y posteriormente no se notará la diferencia con el pelo de la extensión.
Lo primero es realizar la permanente de pestañas, consiste en rizar la pestaña con un rulito, líquido de permanente específico para pestañas y un neutralizante que cierra la cutícula y hace que aguante el rizo. Es como la permanente capilar pero en la pestaña. Durante el proceso mantendremos los ojos cerrados, no es molesto en absoluto, es largo, pero merece la pena. Son unos cinco minutos de aplicación y unos veinte de actuación que esperaremos tumbaditas en la cabina (yo me dormí jajajja).
Tras realizar la permanente se hidrata la pestaña.
Solo éste paso ya se nota considerablemente. Me encanta la curvatura que toma la pestaña. Mucha gente se realiza la permanente de pestañas cuando tiene problemas con pestañas enquistadas que nacen hacia dentro.
A continuación se realiza el tinte de pestañas que son otros veinte minutitos mientras atúa el tinte, y éste sería el resultado de permanente y tinte de pestañas.
Éste proceso se realiza un día antes de la colocación de las extensiones de pestañas, supongo que cada centro actuará de una manera pero mis chicas así me lo aconsejaron y así es como trabajan. Al día siguiente volví para las extensiones de pestañas, es un proceso muy largo y muy costoso que tiene una duración aproximada de tres horas. Se va colocando la pestaña pelo a pelo adherida a nuestra pestaña natural. Me parece un trabajo costoso no, lo siguiente. Aquí podéis ver parte del proceso:
Podéis ver como se va aplicando pelo a pelo de extremos a interior, me parece increíble de verdad… también me dormí en éste proceso jejeje, pobre Almudena que estaba súper concentrada y yo sin darla conversación jejejej.
Y bueno aquí veis el resultado final.
Cosas a tener en cuenta con este tratamiento:
- No se pueden maquillar (ni falta que hace) a no ser que sea un día muy especial o un evento, pero de verdad que no hace falta, yo tengo las máscaras bien guardaditas en éstos días porque ni hace falta, es una pasada, y las chicas lo desaconsejan.
- No se pueden desmaquillar con desmaquillantes oleosos, yo utilizo un desmaquillante de sephora para ojos en gel con base de agua, hay que frotar un poquito más pero nada tedioso, sí que es cierto que es lo que peor llevo de tener las extensiones, el desmaquillar, porque tengo ahí dos abanicos en la cara que se notan al lavarme la cara jajajja, pero compensa…. vamos que si compensa.
- No se puede utilizar algodón. Se puede quedar enredado un trocito en una pestaña y puede ser súper molesto imagináos! Así que solo con las manos o con un bastoncillo envuelto en papel/celulosa.
- Hay que peinarlas todos los días, si queridos y queridas… se enredan de lo largas que son jajajajaj
Y poco más, no sabéis qué sensación despertarte por las mañanas toda divina como si llevases máscara de pestañas. Es que me veo monísima y estoy encantada con mis extensiones de pestañas.
Desde aquí un gracias infinito a Gema y Arantza por haberme descubierto esta maravilla de tratamiento. Sabéis que estoy cosméticamente hablando totalmente enamorada de mis peluqueras y esteticista (y de su mami que es un amor). Encontrar un centro en el que dan con la clave de tus gustos es simplemente maravilloso.
Os dejo aquí sus datos, sé que me leeis de todas partes pero si estáis cerca de Madrid, Guadalajara o el corredor del Henares os aconsejo totalmente que probéis éste centro, y si vais decid que vais de mi parte que lo tendrán en cuenta con algún detallito o descuento 😉









