¿Muebles? ¿Cajoneras? ¿Espejo? ¿Luces? ¿Almacenaje? Encontrar “el tocador perfecto” es complicado, pero con pautas básicas podemos conseguir un rincón de ensueño.
Un vicio confesable… pinterest. Me puedo tirar horas pineando y viajando mentalmente por espacios inconcebibles para mi. Cualquier usuario de ésta plataforma lo sabe, es adictivo.
Y precisamente pineando es como me he decidido a reunir unos cuantos de mis rincones favoritos, como no, tocadores, destriparlos un poco, hablar de ellos y sacar algunas conclusiones para conseguir un tocador ideal.
¿Qué es en lo primero que me fijo? en la luz. Y no solo la natural o la artificial, sino en la conseguida por el blanco en muebles y paredes.
Y es que el blanco hace que la luz se refleje, realce los colores e intensifique los detalles del maquillaje o peinado que nos realizemos en el tocador.
En mi caso, recientemente instalé un estor blanco a mis espaldas, sirviendo de pantalla para ésta luz. El proceso que realiza es sencillo, la luz del tocador se refleja en el estor, este dirige la luz directamente hacia el espejo que tengo en frente como si fuese un reflector fotográfico, y el espejo me aporta esa luz directa, que duplica la intensidad que ya proyectan los focos. Puede parecer complicado pero al grabar videotutoriales de maquillaje, siempre he estado en búsqueda y captura de una luz perfecta.
Musik de ikea fue mi salvación hace años para una buena luz en mi tocador. Y lo que he hecho para conseguir una buena luz, que aunque sea artificial simule una natural, es una combinación de luces blancas y amarillas.
Cuatro de las cinco luces que tiene, son blancas, y la quinta (que en mi caso la he colocado en segunda posición empezando por abajo) es amarilla, de éste modo con ésta combinación es como yo después de mucho tiempo probando, he conseguido adaptar la luz lo mejor posible para que sea real e intensifique los colores de mis maquillajes, al menos al grabarlos y fotografiarlos, es la luz que yo busco, pero para un tocador particular no hace falta romperse tanto la cabeza jejeje.
Otro punto importante para mi es la organización.
Desde rústico a moderno, es importante tener el tocador ordenado, saber donde tenemos las cosas, aquí algunos ejemplos.








Yo he utlizado durante un tiempo las estanterías ribba de ikea para organizar los esmaltes, queda precioso pero al uso, acumula mucho polvo e intento ahorrar tiempos en limpieza por lo que finalmente los he desplazado a una cajonera cerca del salón, que realmente es donde me pinto las uñas mientras veo alguna película o serie, y me resulta más práctico y limpio.
Tan solo tendré que tener cuidado de moverlos de vez en cuando para que no solidifiquen, pero así es mucho más limpio.


Al final creo que todos recurrimos a lo mismo a la hora de buscar el tocador de nuestros sueños… ikea.
Mantiene sensación minimalista, si escogemos tonos blancos nos da luz, hay muchísimas combinaciones posibles, tocadores, mesas, estanterías, tableros… para poder amoldarlo a nuestras necesidades y gustos.

A mi me han venido genial las cajoneras alex y las cómodas malm para mi organización, las cajoneras son una solución maravillosa.
Hay que tener cuidado con no sobrecargar, a mi me ha pasado constantemente y justo que ahora estoy con unas reformillas en casa, estoy pensando en como organizarlo todo bien para no recargar y caer en fallos comunes como acumulapolvo o adiós espejo, los pinceles te saludan.
Resumiendo. Mis gustos para un tocador son:
- Muebles blancos que aportan luminosidad.
- Luces de tocador que se adapten a nuestras necesidades.
- Organización y limpieza.
¿Me he dejado algo? ¿Cuales son vuestros gustos?
Quiero agradecer a Raisa todos los consejos que lleva dandome durante mucho tiempo, hace ya más de un año cuando la realicé un maquillaje de Medusa, me dio consejos sobre la iluminación y poco a poco he conseguido tener una luz estupenda. Y a Alejandra que es una funete de información constante y gracias a ella saco ideas buenísimas que me hacen ahorrar espacio y tiempo 🙂


























